domingo, 28 de mayo de 2017

BUEN DÍA...!!!


TAL SOMOS..TAL VEMOS...♥



Un campesino chino se fue a la ciudad a vender su cosecha de arroz. Su mujer le pidió que, sobre todo, no se olvidase de comprarle un peine.

Después de vender su arroz, el campesino se reunió con sus compañeros para celebrar en la ciudad sus buenas ventas y bebieron y charlaron largo rato. En el momento de regresar se acordó de forma confusa de que su mujer le había encargado algo.

No podía recordar qué era, así que entró en la primera tienda para mujeres que encontró y compró lo primero que le llamó la atención: un espejo

A su regreso, al pueblo le entregó el regalo a su mujer y se marchó a trabajar los campos. La mujer se miró en el espejo y comenzó a llorar desconsoladamente. Su suegra le preguntó la razón de aquellas lágrimas.

Mi marido ha traido a otra mujer de la ciudad. Es joven y hermosa contestó la mujer señalando el espejo.

La suegra cogió el espejo y lo miró. A continuación le dijo a su nuera: No tienes nada de que preocuparte, hija. Es una vieja…

Del libro “La vida viene a cuento”.

BUENAS NOCHES...!!!


CURIOSIDADES




SONRÍE...!!!


sábado, 27 de mayo de 2017

BUEN DÍA...!!!


LAS HERIDAS QUE DEJAS EN LOS DEMÁS...(CUENTO)




Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter. Su
padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera
la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.


El primer día, el muchacho clavo 37 clavos detrás de la puerta. Las
semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su
genio,clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió
que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la
puerta.


Llegó el momento en que pudo controlar su carácter durante todo el
día. Después de informar a su padre, éste le sugirio que retirara un
clavo cada día que lograra controlar su carácter.


Los días pasaron y el joven pudo anunciar a su padre que no quedaban
más clavos para retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y
lo llevó hasta la puerta. Le dijo: "has trabajado duro, hijo mío,
pero mira todos esos hoyos en la puerta. ¡Nunca más será la misma!.
Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente
como las que aquí ves".


Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como
se lo digas lo devastará, y la cicatriz perdurará para siempre. Una
ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física… ¡ y tal vez
más!