sábado, 30 de enero de 2016

LA SOSPECHA...♥

*** 

Un ingenioso filósofo chino (Lich Tze) contaba esta historia:

Una persona que había perdido un hacha comenzó a sospechar del hijo del vecino. Disimuladamente lo observaba sin quitarle ojo: el modo de caminar, el aspecto, el modo de hablar, los movimientos… todo le parecía propio de un ladrón. No tenía la menor duda.

Un día, al ir a tirar la basura al estercolero, encontró el hacha perdida. Entonces, al volver a mirar al hijo del vecino: el modo de caminar, el aspecto, el modo de hablar, los movimientos… todo le parecía propio de un gentilhombre.

No sólo en China, sino también en cualquier otra parte y cuando convenga, es muy fácil hacer juicios precipitados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario